El valor de una sonrisa

El valor de una sonrisa

-¿Cuánto cuesta una sonrisa?- me preguntas mientras miras por la ventana la calle oscura, solitaria, apagada.

-¿Depende de lo que cueste sonreír?- te respondo sin saber bien qué es lo que quieres oír. 

-¿Y eso qué quiere decir?

“No siempre tenemos ganas de sonreír. Hay días en los que nos levantamos grises, en los que no nos apetece ni siquiera salir de la cama e incluso se nos pasa por la cabeza apagar la alarma y refugiarnos debajo de las sábanas, como si ahí los problemas se esfumasen, como si viviésemos en un mundo paralelo. 

Pero luchamos contra nosotros mismos y ponemos los pies en el suelo. Bienvenido a la vida real. Miramos a un punto fijo: “¿de verdad hace falta levantarse hoy?”. Y por rutina nos vestimos, nos peinamos y desayunamos -no siempre en ese orden-. Y ya en la calle nos damos cuenta de que no hemos cogido el paraguas… Nos mojamos, y las gotas de lluvia se mezclan con las gotas saladas que caen de nuestros ojos, como en ese cuadro de Camille Pissarro de París. “Sabía que era mejor no levantarse de la cama”. 

Nuestra cabeza vuela. No podemos concentrarnos. Caminamos por inercia. Y dejamos que el tiempo pase, que las agujas sigan su camino para que por fin podamos volver a casa. “Qué ganas de estar entre las sábanas otra vez”. Pero de repente, entre la multitud, alguien nos sonríe. No sabemos quién es ni por qué lo ha hecho. Le miramos y sin darnos cuenta le devolvemos la sonrisa.

-Te regalo mi sonrisa, que hoy te hace más falta que a mí. 

Y no sabemos qué decir. Porque aunque no queramos o aunque no podamos verlo porque un manto gris nos cubre la mirada, siempre hay alguien que nos puede alegrar el día. Alguien que nos regala una sonrisa sin habérselo pedido. Alguien que se fija en el resto. Alguien que se fija en nosotros y hace que en ese día tan oscuro aparezca un rayo de sol. 

Una sonrisa no vale dinero. Cada sonrisa es un regalo. Si no es por o para ti, hazlo por o para otro. Porque a todos nos gusta ver sonreír a la gente.” 

– La verdad, no sé qué quiere decir.- y te sonrío. Y de forma automática, me devuelves la sonrisa.

Esta entrada tiene 4 comentarios

  1. Ninoslav

    Te doy las gracias con una sonrisa…

  2. Teresa

    Yo te dejo una sonrisa para cada día de tu vida para que siempre sonrías como tu solo sabes!! Como dice Manuel Carrasco “ en tu sonrisa cabe la luz del mundo” que nunca se apague !!!Te Quiero mi niña!!❤️❤️

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